EL CARTEL DE “CLANDESTINOS”
diumenge, 30/03/2008 (13:43)Ríos de tinta se han vertido en los últimos días a costa del cartelito de “Clandestinos”, el del Guardia Civil haciéndole una felación al etarra que le amenaza pistola en mano.
Antes de escandalizarnos, analicemos un poco la cuestión:
el cartel de marras pretende ser transgresor. La homosexualidad desde la perspectiva progre no es pues una opción sexual, sino un mecanismo de transgresión para escandalizar a católicos y derechistas. Gran servicio a la normalización de la homosexualidad, sí señor.
Pero es que ese cartel de transgresor tiene lo que yo de comunista. Me explico: en 1958, por poner un año, decir algo de la Guardia Civil tenía en España algún que otro riesgo. Hoy vemos que no, afortunadamente, aunque eso no significa que se les tenga que faltar así al respeto. La Guardia Civil merece respeto.
Transgresor es en realidad aquello que se enfrenta al “establishment” a partir de la adopción de una postura que comporta un riesgo personal. Nada de eso hay en el cartel. Trangresores fueron Theo Van Gogh o Pym Fortuny, asesinados por su transgresión, o el caricaturista danés, o Salman Rushdie.
Los autores del cartelito de “Clandestinos” no son trangresores, ni modernos, ni tipos “cool”. Son unos vulgares maleducados, pero sobretodo son unos HORTERAS. Y eso es lo que les quiero decir hoy si me escuchan: no me voy a escandalizar, que es lo que ellos buscan, para justificar así su supuesta transgresión, sino que les voy a decir que son unos HORTERAS, amén de COBARDES: ¿a que no se atreven a poner a Bin Laden en el cartel? Les faltan pelotas.
Todo esto forma parte de ese batiburrillo progre en el que se mezclan ETA, la kefiya o la homosexualidad como si fueran la misma cosa. Lean lo que dice al respecto un auténtico homosexual comprometido: Luis Margol
Y por supuesto, es verdad que no se puede financiar con dinero público este tipo de cosas, pero no convirtamos a los maleducados, horteras, cobardes y acomodados en héroes de la transgresión. Reservemos ese honor a los auténticos. Y a Chuck Norris visitando a las tropas en Irak. Eso sí que es ser alternativo.